08-10-2026
En homenaje a un ejemplar señero de la época fundacional de nuestra hípica se disputará este viernes 9 en el trazado auxiliar del Hipódromo de San Isidro el Clásico Orange, un Listado estructurado a la manera de Handicap Descendente, para todo caballo de 4 años y más edad.
Nacido el domingo 7 de octubre de 1894 en el Haras Nacional, de Ricardo Lanús y Cía., establecimiento que importaba previamente a Acheron (FR) y Soukaras (FR), el armonioso alazán pertenecía a la Familia 5-a según el prestigioso ordenamiento de Bruce Lowe. Una familia no muy extendida ni prominente en el hemisferio occidental, aunque integrada entre otros por Jack Hare Jr. (USA), mandamás del Preakness Stakes de 1918; St. Wolf (GB), campeón semental argentino de 1922 a 1925; Pioneer (FR), padrillo líder 1920 en Chile; Misuri (URU) y Mirón (URU), los dos ganadores del Gran Premio Brasil en el tiro de 3000 metros; Rosarina (CHI), heroína del Clásico El Ensayo (2400 m.) de 1937 en el Club Hípico de Santiago; y Pleasant Colony (USA), patrón de la vereda del Kentucky Derby-G1 y el Preakness Stakes-G1 de 1981.
Orange fue el resultado de la cruza entre el cotizado Orbit (IRE) (Bend Or) –en la cuarta generación local del apodado “El Stockwell Sudamericano”- y Courbature (FR), por Flageolet (FR) en La Coureuse (GB), por el aludido Stockwell (GB), éste héroe en 1852 de las Dos Mil Guineas, del St. Leger Stakes, y siete veces padrillo líder en Inglaterra.
Inicialmente recibió el nombre de Oriency, luego fue rebautizado y en la palestra defendió los intereses de la caballeriza General San Martín.
Toda su campaña se desarrolló en la arena del viejo Hipódromo Argentino, debutando el domingo 16 de mayo de 1897 en cancha pesada, con la monta de Santiago Urrutia, y en malón de dieciocho concursantes tercereó a 1½ y 1 cuerpo de Pillito y Kean en 1’8”2/5 para los 1100 metros del Premio Luro, descontando una barbaridad en el epílogo.
Semejante estreno presagiaba un pronto ascenso, y lo consiguió enseguida al llevarse el domingo 6 de junio el Premio Buenos Aires (1300 metros) con Narciso Sosa en la montura –su piloto en adelante hasta la Polla-, en 1’21” clavados para la pista liviana, relegando por 1 largo a Pompeyo, con Nobleza a otros 2. Repitió a la semana, el domingo 13 sobre el barrial del Premio Competencia (1300 m.), donde con igual monta relegó por el pescuezo a Kean en 1’24”, quedando posteriormente Pillito, Gral Hornos y el resto. Y el miércoles 23 del mismo mes comenzó a perfilar su silueta de potrillo líder en el Premio Producción Nacional (1400 m.), echando 1’28”1/5 para la superficie buena al postergar por 2 cuerpos a Ail, Balcarce, Tunuyán, Sitón y Pillito.
Continúa la serie el domingo 11 de julio en el Premio Iniciación (1600 metros), cuando en 1’40”1/2 para la elipse liviana somete en tremendo desenlace de cabeza y cabeza a Balcarce (Gay Hermit) y Pillito (Neapolis), con Pepina, Amelia, Ail y otros tres más atrás.
Pista algo pesada el domingo 15 de agosto, turno de la Gran Polla de Potrillos (1600 metros), así denominada en el Programa Oficial, y triunfo de Balcarce por una cabeza a expensas de su enconado enemigo Pillito en 1’41”1/2, mientras Orange clasificaba 3º a las patas de ambos con excluyente cotización en la nómina de diez oponentes, pagando tributo en el epílogo a un temprano apresuramiento luego de sufrir serios contratiempos en la suelta.
Vuelve a los primeros planos el miércoles 8 de septiembre en el marco del Premio Jockey Club (1800 metros), con el estreno de Isabelino Díaz en sus crines a raíz de la disconformidad con la conducción recibida en la Polla. Y tras sendas largadas anuladas, pues algunos potrillos bastante nerviosos se resistían a entrar alineados e inquietaban a los demás, partiendo dos veces sin que se bajase la bandera, se puso el lote en marcha. Para que el príncipe generacional aventajara por 2 largos, 2 y fila india a Pillito, Balcarce, París (ex Osado), Gonín, Alarife, Kean y el resto en 1’58”1/2. Accionó de menor a mayor mientras Alarife marcaba el rumbo, desbordó al desembocar en el derecho por afuera a Balcarce y sin que su piloto utilizara el látigo escapó de las garras de Pillito.
Una columna hípica de la época resumía el parecer general en la mañana previa al Derby: “Naturalmente, Orange domina por completo la opinión de los entendidos, descollando como el animal más indicado de la carrera. No puede ser más justa tal preferencia, porque entre los potrillos de esta generación ninguno ha dado pruebas tan concluyentes como el representante de la ecurie General San Martín. Por primera vez, quizá, Orange ha demostrado que un Orbit puede conducirse con éxito en carreras de larga distancia, y lo ha demostrado en toda regla. Fuera del Premio Luro, donde se presentó con una preparación deficiente, y de la Polla de Potrillos, en que no pasó del placé por una largada poco feliz y por un error evidente de su jockey, Orange ha batido varias veces a sus competidores de hoy en una forma que no deja lugar a dudas, y su última victoria en el Premio Jockey Club demuestra una superioridad indiscutible sobre los que después de él se han distinguido en la actual generación”.
Y el domingo 3 de octubre, ante un marco inmenso de aficionados –el más nutrido registrado hasta ahí para la carrera a decir de las crónicas- clausura la temporada con su esperada consagración en el Gran Premio Nacional (2500 metros), con Isabelino Díaz en postura al sacarle 4 cuerpos a Pillito en el registro récord de 2’39” exactos –o 2’39”1/5 de acuerdo a otras publicaciones- para la alfombra dorada ligera, con Gonín al anca del escolta y por encima de Guazunambí (ex Yaguarí), Ovación, Ail y Tutora. Esa tarde tomó la canasta en el poste de los 1000, desalojando al puntero Ail, se afirmó al frente del pelotón y desfiló a lo crack.
Así, con 6 primeros y 2 terceros en 8 presentaciones, Orange bajaba las persianas del año 1897 como el Mejor Potrillo de su generación, encabezando también la tabla por sumas con $ 72.131 acumulados al aplazar ampliamente los $ 49.724 obtenidos por Pillito.
SU SEGUNDA ETAPA
Después de un reparador descanso, reapareció recién el domingo 1º de mayo de 1898 en un fangal, y en el Premio Otoño (1600 metros), dirigido por Ramón Garrido bajo un diluvio, secundó a la cabeza al veterano Brick en 1’44”1/5, con Pitanga, Pilcomayo, Ameliana y Pillito a sus espaldas en las chapas del marcador.
El domingo 5 de junio, Porteño (Chivalrous) y Pillito hacen puesta en el Premio Hipódromo Argentino (1800 metros), en 1’52”3/5 para la normal, con Pilcomayo a 2 cuerpos, y de nuevo a las órdenes de Garrido, Orange defecciona al entrar 6º a varios largos en el lote de nueve participantes.
Se apila Justiniano Gómez en sus cueros el domingo 3 de julio en el matete del Premio Libertad (2000 m.) que empata con su conocido Brick en 2’12”, precediendo por 2 cuerpos a Regalon, Don Gonzalo y los demás. Montado por Gaspar Palacios, el domingo 31 de julio en la liviana cae a 1½ del pingo Porteño en 2’20”1/5 para el Premio Invierno (2200 m.), con Ovación a 1½ y Goní en el cuarto casillero.
El domingo 28 de agosto, con un desconocido R. Silva a bordo, su verdugo por 1 largo en 2’11”3/5 se llama Balcarce en el marco del Premio Belgrano (2000 metros), cortados allí de Voltigeur y Oriel, los otros dos concursantes, en cotejo donde Voltigeur le planteó una encarnizada lucha a la descubierta a Orange para beneficiar a su yunta Balcarce, que arriba se sirvió del intenso desarrollo. “Voltigeur iba dirigido por Pablo Aguilera y Balcarce por Isabelino Díaz, en cambio Orange presentaba a la formidable pareja de la Petite Ecurie un jockey incógnito, que según pudo verse más tarde no conocía ni las nociones más elementales del oficio”, ilustraba un artículo periodístico del lunes 29.
A vuelta de hoja, Orange cierra ese anuario el domingo 11 de septiembre en el Gran Premio de Honor (3500 m.), con Gaspar Palacios de regreso en sus riendas, recalando 5º entre nueve por detrás de Pillito, Porteño, Ovación y Kean en 3’49”1/2 para la arena liviana.
LA ÚLTIMA FASE
Tras largo alejamiento, se reintegra el domingo 8 de octubre de 1899 en la arena liviana del Argentino, y guiado por Fernando Pérez, con el peso mayor de 59 kilos para el Handicap Neapolis (2300 metros), supera por 2 cuerpos a Atalaya (54) en 2’29”1/5, cruzando a posteriori Abeto (50), Orizon (50), Sentinel (54) y cuatro oponentes más. Y el 22 de octubre en la cancha buena toma parte con Isabelino Díaz del Gran Premio Internacional (3000 m.) –actual Gran Premio Carlos Pellegrini-, el primer resbalón serio de su foja porque en conjunto de diecisiete equinos se lo ve llegar en apagada 9ª posición a varios largos de Pillito, Langosta y Valero en 3’13”3/5.
Con el fin del Siglo XX termina la campaña de Orange, a través de cuatro careos durante 1900, los dos iniciales con Fernándo Pérez a cargo de su manejo. De rentrée, el domingo 8 de junio en la liza algo pesada, desaira con un 8º entre trece a varios cuerpos de Pillito, Etolo y Valero en 2’24”1/5 para el Premio Hipódromo Argentino (2200 metros). El domingo 24 de junio en la normal, con 61 kilos, cede al estribo de Ovación (59) en el Handicap Hay Hermit (3000 m.) resuelto en 3’18”, marginando con luz a Caprichoso (55), Gonín (59), Le Sancy (59), Guttemberg (53), Abeto (52) y Discreto (50). Su éxito ulterior coincide con el double-event del Premio Libertad (2300 m.) del domingo 1º de julio, que consigue con faena de Isabelino Díaz para derrotar por 1½, 1 cuerpo y demás a Gonín, León, Pas-si Bête, Omnium, Ovación, Dictador, Yerba Amarga, Le Sancy y Orizon en 2’28”3/5. Y el jueves 30 de agosto con la monta de Fernado Pérez se despide de las lides en el Premio Belgrano (2000 m.), mediante un 5º de seis a varios largos de Dictador, Don Pepe y Orizon en 2’7”4/5 para la pista liviana.
De tal forma, en cuatro años de actuación, completaba una campaña general de 9 lauros, 4 placés, 2 terceros, 2 quintos, 1 sexto y 2 NP en 20 intentonas, con recompensas por $ 86.189. A ello debe agregarse una figuración de 1898 en el Hipódromo Nacional, de carácter extraoficial pues no se halla consignada en los antiquísimos registros del Stud Book.
PROGENIE DE NOTA
Ingresó en el Haras El Moro para cumplir servicios de reproductor, y en ese rol se destacó con descendientes del calibre del notable Pipiolo, padre del terrible stayer Don Padilla, vencedor del Carlos Pellegrini (3000 metros) de 1923 en puesta con Movedizo. Buchardo, el conspicuo galopador de la Petite Ecurie que andaba a las piñas con Melgarejo y Olascoaga. El tordillo Eclair, que supo derrotar por varios cuerpos a Sibila en los 2500 metros del Premio Belgrano, y luego por su hija Filibus (CHI) fue abuelo materno del calificado Freire (CHI) y del crack Filibustero (CHI), uno de los SPC más resonantes del historial turfístico trasandino. Los fondistas estelares Espora, Blanco Encalada, Banderaló, Gin, Fisherman, Flores y Tirteo. El bueno de Delarey, dueño del Eduardo Casey (2200 m.) y del Handicap Olinda (2000 m.) de 1906, cuando se midió reiteradamente con el mencionado Melgarejo; padre de Casiopea, Galien (URU), Aster (URU), General Booth, Brasilera (URU), Don Manuel (URU) y Sorocabana (URU), todos titulares jerárquicos en Uruguay; y bisabuelo paterno de Rendija (URU), ganadora como Rendija II del Clásico Juárez Celman de 1941 en Palermo. Los clasiqueros Armenio, Rosales, Pirapó (otro que cruzó Los Andes), Scila, Balín, Nápoli, Albornoz, Sigilinda, Fantoche, Yago II, Clinbell, Malilla, Desengaño, Fortín Uno e Ibarreta. El pingo Altanero, vencedor en Chile del St. Leger (3000 m.) de 1911 en el Valparaíso Sporting Club con la blusa del stud Burlesco, dueño de once éxitos en 21 careos, y a la sazón brillante reproductor, con hijos de la talla de Minué (CHI) –doble vencedor del Gran Premio Hipódromo Chile entre sus 13 impactos- y las hermanas enteras Mary Pickford (CHI) y Polymela (CHI), ambas con múltiples lauros por encima de las comunes. Epulep, exportado a Brasil con el nombre de Calepino, donde obtuvo en el legendario Hipódromo de Itamaraty, en el barrio Maracanã, el Grande Prêmio Dr. Frontin (3200 m.) de 1914. Zoila, de gran palmarés estelar en Uruguay, agendándose incluso en 1914 la Polla de Potrancas (1600 m.) y el Clásico Carlos Pellegrini (2200 m.) en el tiempo récord de 2’19”1/5 para el viejo Hipódromo de Maroñas. Y Naranjal, también de perfil netamente clásico en la vecina orilla, con laurel de excelencia en el Jockey Club (2000 m.) de 1905.
En un hecho poco común, Orange lideró la Estadística General de Padrillos de 1910 secundado por su padre Orbit, y de 1911 a 1914 se mantuvo entre el top 10 de esta tabla, al tiempo que fue 2º en la similar chilena de 1910 y 1911.
Él hermano paterno de Old Man murió a fines de 1913. Con la chaquetilla de seda supo medirse con los colosos de su época, y en la cabaña los glóbulos naranjas de su sangre azul abonaron las ricas raíces del elevage nacional y sudamericano.